Por: Nanow Di Serpentis
Desde que tengo uso de razón, el periodismo deportivo colombiano ha sido una bolsa inagotable de regionalismos, gazapos idiomáticos, hipérboles sintácticas, expresiones desaforadas tanto en las mínimas victorias como en las múltiples derrotas, calvicie e inanición.
Nombres como “El Trabuco deportivo” o “Los dueños del balón” nos han acompañado por años a través del vetusto transistor o el iPod, indistinto de edades o estrato social, han provocado úlceras y embolias a la mayoría a razón de lo que son, una olla llena de mediocridad. Pero para darle a cada uno de su propia medicina vamos a analizar los casos más graves, tanto de calvicie como de inanición.
Los “Tenores”, nadando en ponzoña
Hace eones oía en las viejas canciones de Alci Acosta u Orlando Contreras la palabra ponzoña, pero sólo hasta que tuve capacidad de entendimiento logre comprender lo que significa al oir hablar a Carlos Antonio Vélez e Iván Mejía, dos periodistas tan serios y coherentes que luego de años de insultarse uno al otro, terminaron haciendo un programa de compadres donde semanalmente lanzan su resentimiento y frustraciones contra todo aquel que no sepa de fútbol, o sea que no tenga sus vastos conocimientos deportivos.
No niego que muchas veces tengan razones para criticar todos los defectos de nuestra pobre liga, que acaben con dirigentes tan ineptos como Juan Carlos López o Armando Farfán o que denuncien la vagabundería de nuestros nacionales cuando deben vestir la camiseta patria, pero sería bueno que un día de estos, siendo ellos gurús del fútbol y figuras irremplazables del periodismo nacional (por lo que sale ahora a veces pienso que es peor el remedio que la enfermedad pero de eso hablaremos luego), se comprometieran a dar una solución, a ver si también se les facilita acabar con todo lo malo que hay. Esperaría que la de Vélez no sea que Maturana y Gómez vuelvan a dirigir, porque es la única que tiene para todo.
Los Dueños del balón azul y las existencias de licor del A.M.
Las tardes radiales son amenizadas por un grupo de graciosos borrachines comandados por el “Paché” Andrade, miembro de la ACORD y Jefe de Prensa ad honorem del Club Deportivo Los Millonarios y su junta directiva.
Desde el arranque del programa hay un ambiente festivo y alicorado con la voz salpicada de ron de Edwin Twiran Ruiz, quién nunca ha podido ser más que el “ayhombero” de las transmisiones donde lo dejan vociferar. Luego suena la aguardentosa voz de Gonzalo “Chalo” González, eterno patiño de Andrade, con el cual llevan más de 2 décadas magnificando, sea cual sea, las noticias de Millonarios, dónde las razones de una eliminación que se veía desde la pretemporada son más importantes que un triunfo de una selección Colombia así sea sub 12.
Un programa dónde nunca se sabe cual es el norte, ya que pueden estar hablando de la Copa Postobón y pueden desembocar en los problemas de la próstata que pueden afectarlos a ellos y a sus oyentes, que por la edad puede que les interese, pero que no tienen nada de deportivo.
Caracol Noticias, cara y cruz
Este equipo es la clara radiografía de que en este país los ricos cada día son más ricos y los pobres más pobres. Comencemos por la abundancia (no intelectual, claro esta) personificada en Javier Hernández Bonnet. Un personaje con abundante carne y ordinariez, que basa todos sus comentarios, no en el partido porque siempre comenta otra cosa diferente a lo que la mayoría ve, sino en la táctica y sabiduría del “Maestro Zubeldía” (Si Bonnet supiera manejar facebook fijo crearía la aplicación “Pide tu frase del Maestro Zubeldía”) y en recordar cuanto jugador paraguayo, peruano o uruguayo vistió los colores de los equipos del eje cafetero o desaparecidos en los 60 años del fútbol colombiano.
Pero debemos hablar de la cruz, y esa la carga la cara triste del periodismo deportivo. Este personaje encarna todas las desgracias del periodista raso, Oscar Athie lo tomó como musa inspiradora al componer “Fotografía”, él es Eliécer Ballén.
Este hombre ha llevado con humildad y gallardía cuanta noticia negativa puede surgir en el deporte nacional, con su característico atuendo “bocadillo-el muerto era más grande” nos ha recordado que todo puede ser peor, y lo confirma cuando hace notas locales con el jugador de la fecha de cualquier equipo bogotano, donde lo muestra en su casa con sus 4 niños y su colección de discos piratas de Salsa y Reggaetón. Aunque se le debe abonar que intente sonreír a pesar de su expresión vacía y el evidente maltrato físico que debe recibir en su casa cada quincena.
Re- “Contragolpe” a la inteligencia
De los Casale, Marocco y Cifuentes no hay mucho que decir, simplemente que gracias a la apertura de espacios ellos pueden hablar de fútbol y nosotros escribir estolideces en los blogs, lo que no nos hace expertos en ningún tema más que el de hablar física ñoña. Por favor NO MÁS IMPORTANCIA A DON ROGELIO; al principio tenía gracia, pero ahora ya es un personaje funesto y detestable, aparece tanto en los programas de estos genios que ya dan ganas de colgarlo de su lunar y que se trague una sopa sazonada con los pelos de su mostacho. Ese viejo ya es demasiado grasa para mi gusto, trataron de convertirlo en el nuevo “Cerdo”, pero la sutil vulgaridad de Molina es única.No neguemos que estos personajes son el retrato de nuestra pintoresca personalidad chibcha, pero por eso mismo debemos tomarlos de ejemplo para cambiar todo eso que nos hace tan tropicales y bananeros.


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En esta época de crisis, decidí que dejaría de criticar tanto al pueblo colombiano y que, más bien usaría este medio para hacer trabajo social. Viendo que los niveles de desempleo cada día son mayores y que el futuro que pintaban las diferentes ramas de criminalística todavía no han dado frutos para reactivar nuestra economía, me tomé el trabajo de ver cual carrera tenía mayor campo de acción y futuro promisorio. Cual sería mi sorpresa cuando vi los resultados de la investigación y llegué a la conclusión que si quiere salir de pobre y ayudar a reactivar la economía debe estudiar Actuación.
EL PADRE CHUCHO Y SU LABOR SOCIAL
¿LA VOZ DE QUIÉN?
LA GLORIOSA VUELTA DE LA VIOLENCIA REAL

